Es lo que nos queda por hacer. Viajaremos a Costa Rica donde la caja del seguro social no puede negarle la atención de salud a NADIE por una norma internacional, ya tenemos los contactos hechos y mi madre podrá reanudar su tratamiento en Costa Rica.
A rogar a otra parte, porque acá en Chile, que es nuestro País se nos cerraron las puertas. Para poder viajar, un amigo de la familia nos financiará los pasajes, una persona que conoció a mi madre cuando ella tenía 11 años y recién hace un par de semanas atrás se reencontraron, después de unos 45 años… realmente increíble, no dudó en decir “váyanse de acá, porque para Myrella aquí no hay nada y se va a morir” si el hubiese podido le financiaba el tratamiento acá en Chile, pero si han leído las entradas anteriores, sabrán que hay que ser mucho más que millonario para lograrlo, pero al fin apareció una persona que sin ningún interés nos busco una solución, o al menos una esperanza para seguir luchando con mi madre, ahora a esperar que todo salga bien en Costa Rica y que el Cáncer no esté muy avanzado ya que han pasado 3 meses desde su ultima quimio en la “Fundación” López Pérez, nuevos exámenes y nueva evaluación, pero sin duda en Costa Rica mi madre tendrá lo principal; Personas que la quieren de Corazón y la están esperando con los brazos abiertos, solo así dejará de sufrir por la indiferencia de su propia familia Chilena… Esto va a mejorar su sistema inmune porque eso se logra con un buen estado de ánimo y estamos felices por eso.
Nosotros habíamos vivido 5 años en Costa Rica, lo cambiamos por regresar a “nuestra patria amada” y ahora resulta que nuestra patria amada condenó a muerte a mi madre, yo ya no puedo amar a un lugar que solo nos trajo sufrimientos, indiferencia, dolor, cesantía y desilusiones… basureo con tres de sus hijos… me voy triste porque nunca esperé esto de Chilito, pero dejo atrás una atadura que tenía cuando vivía en extranjero y ahora me convenzo de una vez por todas: CHILE ES UNA FARZA.
Cuando mi madre se enfermó yo me sentí aliviada por un lado y pensé: “Gracias a Dios estamos en Chile” “Tendremos todas la garantías y mi madre se salvará” pero no fue nada de eso… realmente desilusionante para cualquiera… una tristeza profunda y un recentimiento permanente, eso es lo que queda de Chile en mi corazón.
Costa Rica será nuestra nueva esperanza.
